Martes, Febrero 10th, 2009...0:46
¿Es culpable Victor d’Hondt?
De cara a las próximas elecciones (Galicia, Euskadi, Israel) que se avecinan, el equipo de retaguardiaclub os brinda la posibilidad de comprender cómo se convierten los votos en escaños.
Hablamos de la famosa “ley de hondt“, método electoral de reparto proporcional utilizado en una gran cantidad de naciones que cuentan con parlamento propio (entre ellas España y las arriba mencionadas), puesto que favorece la creación de mayorías y evita la excesiva fragmentación de las cámaras de representantes, para entender el porqué de esta intención sólo hace falta pensar en el contexto histórico de la transición española y en la voluntad de hacer primar la gobernabilidad por encima de la representatividad, lo que convierte en realidad al sistema electoral español en un sistema mayoritario atenuado.
Trataremos de explicarlo de la forma más básica posible, el sistema consiste en ordenar de mayor a menor los partidos por votos obtenidos (dependiendo del tipo de elección, pueden existir limitaciones en cuanto a porcentaje de votos totales obtenidos para ser tenido en cuenta en el reparto). Posteriormente se divide sucesivamente el número de votos logrado por cada formación entre el 1,2,3 etc. hasta llegar al número de escaños “en juego” y se toman los mayores cocientes (cifras más altas), hasta llegar al reparto definitivo ¿Parece complicado? ¿Qué tal probar con esta animación?
La idoneidad de explicar cómo funciona este sistema viene dada por la circunstancia que se produce al analizar la mayoría de resultados electorales en ámbitos con diversas circunscripciones ¿Cómo puede ser que el tercer partido en número de votos sea tan sólo la sexta fuerza política en el Parlamento?
Bipartidismo inquietante a través de la mirada afilada de JRMora
Justamente, la clave es el número de circunscripciones, no la “ley de hondt”: Mediante este sistema, las circunscripciones que dan más réditos electorales son las más pequeñas, de esta manera un escaño por Madrid cuesta prácticamente el triple que en Teruel.
Este sistema hace prevalecer a los dos partidos mayoritarios y a los regionales; y perjudica a otros que tienen sus votos repartidos en “pequeñas” cantidades en multitud de circunscripciones.
Como vemos, no es un sistema perfecto. Por otro lado, el equipo de retaguardiaclub siempre ha defendido la reflexión y el análisis como armas, así que se pregunta ¿Por qué los partidos políticos no se deciden a cambiar el sistema electoral? La respuesta a esta pregunta daría pie a horas de interesante debate.
Otros temas a tener en cuenta en una posible reforma electoral sería el encaje en España de una circunscripción única o la posibilidad de que las listas electorales sean abiertas.




2 Comments
Febrero 10th, 2009 at 10:31
Aparte de eso, lo que no entiendo es por qué cada escaño cuenta lo mismo a la hora de votar si hay distinto número de votantes que lo respaldan. En la época de maricastaña tendría sentido, pero hoy en día hay calculadoras.
Febrero 10th, 2009 at 17:07
Yo tengo una pregunta muy básica. Siempre se discute a la hora de saber hacia donde inclinan la balanza, en caso de hacerlo, tanto los votos en blanco como los nulos. Podríais hacer una aclaración sobre como se contabilizan estos votos y si van hacia algún lado o son un mero decorado un el lioso lio liante de las elecciones???. Muchas gracias o no.
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