Miércoles, Noviembre 4th, 2009...21:27
¿Fallo de mercado, prejuicios o ceguera colectiva?
Viena – Los pasados días 2 y 3 de Noviembre he tenido lugar en Atenas las Jornadas de Sociedad Civil del Foro Global sobre Migración y Desarrollo (FGMD) donde se han debatido temas como cómo hacer que los nexos entre migración y desarrollo ayuden a la consecución de los Objetivos del Milenio, cómo fomentar el desarrollo a través de la integración, reintegración y circulación de los emigrantes, o qué medidas concretas adoptar en áreas de política y cohesión institucional.
En distintas mesas redondas se han planeado y discutido qué políticas refuerzan un desarrollo humano más sostenible y asequible para todos que permita el beneficio de todas las partes involucradas (llamado en economía una situación win-win o de suma no nula), el papel de la diáspora tanto en países de origen como de destino, o cómo afrontar los retos de la crisis económica.
Sin duda estos temas deben discutirse en profundidad para poder llegar a soluciones que contribuyan a la mejora del desarrollo humano en nuestras sociedades y economías. Sin embargo, echo de menos en estas mesas redondas a un sector que a mi juicio desempeña un papel tan importante a la hora de determinar dicho desarrollo como son los emigrantes, la diáspora o los gobiernos: ¿dónde está el sector privado? Y más en concreto, ¿dónde están las entidades financieras? ¿Por qué se han olvidado los bancos de los inmigrantes y viceversa?

Recientes estudios realizados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) demuestran que son los inmigrantes los ciudadanos que más ahorran, con porcentajes de ahorro que pueden llegar a alcanzar hasta un 66% de sus ingresos. Sin embargo, paradójicamente, nunca he visto a ningún banco tratar de atraer estos golosos ahorros provenientes de muchos de estos inmigrantes que acumulan capital al mismo ritmo que Obama cosecha premios.
En economía se denomina fallo de mercado a la situación que se produce cuando un bien o servicio no es suministrado de una manera eficiente por el mercado, e incurre así en pérdidas de bienestar social. En este caso, ¿podría considerarse esta una situación de fallo de mercado en la que ni las entidades financieras ni los gobiernos han sabido aprovechar y por tanto ofrecer oportunidades de inversión que se desprenden de los ahorros de los inmigrantes? ¿Por qué no invitan a las entidades financieras a las Jornadas de Sociedad Civil del FGMD?¿Nos habrán cegado los prejuicios de tal manera que ya no conseguimos distinguir oportunidades de negocio por muy cerca que aparezcan?
Si los bancos supiesen aprovechar el nicho de mercado que representa el capital acumulado por los inmigrantes y atrajesen a estos ahorradores natos a través productos bancarios ajustados a sus necesidades para reinvertirlo en sus países de origen, tanto los inmigrantes como los países de origen y los bancos se beneficiarían de este feliz contrato. De este modo, Ivo, que a los dieciocho años decidió dejar su Brasil natal para probar suerte en Vitoria-Gasteiz, sería un fiel cliente de una entidad financiera con filiales en Brasil y España, que le permitiese contar con su confianza aquí y allí, pudiendo pedir un crédito en Brasil si un día decidiese volver a Sao Paulo, o un banco donde poder hacer transferencias intercontinentales sin perder la mitad en el intento. A su vez, los bancos verían crecer su número de clientes, su liquidez y su rentabilidad, y contribuir además al desarrollo económico de los países de origen y de destino.
La actual crisis económica y financiera nos demuestra una vez más no se trata de especular y ver negocios donde no los hay, sino de invertir donde hay oportunidades de negocio que supongan un desarrollo y crecimiento real de la economía. Esperemos que el próximo Foro Global sobre Migración y Desarrollo no se olvide de invitar al sector privado, que puede aportar mucho más de lo que la mayoría cree, tanto al desarrollo económico como al humano. ¡Nosotros, desde retaguardiaclub, les estaremos animando!



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